Maras es conocida por sus salineras, un conjunto de piscinas donde se extrae sal desde tiempos preincaicos. Moray, por su parte, destaca por sus terrazas circulares, utilizadas por los incas como un laboratorio agrícola para experimentar con diferentes cultivos. Ambos sitios están en el Valle Sagrado de los Incas, ofreciendo un vistazo al ingenio ancestral.